* Estar más de 30 minutos en Internet sin mirar mamitas en bolas y no valen disculpas como "estoy buscando información para un trabajo" o "estoy consultando el extracto de la caja". ¿Para que carajos tienes acceso a Internet si no es para ver mujeres que no podrías ver de otra forma?
* Pedir medias raciones o medios platos. Se les llama raciones y platos porque ya están calculados. Es decir: un hombre come una ración de papas bravas o un plato de cocido. Quien come media ración es
medio hombre. Peor andan aquellos que piden platos terminados en "ito" o "ita".
Por ejemplo: "Camarero, tráigame un arrocito". ¡Maldito maricón!
* Consolar a las ex-novias de los amigos. La única excusa para que un hombre haga eso es que después se la pueda tirar, o bien conseguir así que ella le explique algo que él pueda echar en cara a su amigo (preferentemente alguna situación embarazosa o algún vicio insospechado que él tiene). De lo contrario, que se vaya a llorar al hombro de su madre.
* Llegar a los 30 años sin pansa . Si a esa edad te preocupas del físico, estás listo. Como todo el mundo sabe, la mujer prefiere al hombre rico antes que al hombre atractivo. Deja de preocuparte por tu pansa chelera y mira más por tu bolsillo, porque las mujeres le dan más importancia al BMW y a tu tarjeta de crédito que a los músculos de tu abdomen.
* Chupar un helado . El verbo "chupar" no debe formar parte del vocabulario de un hombre; un hombre de verdad se come los helados a bocados, y no a chupadas. Lo único que se le permite chupar a un hombre son tetitas y chochetes... lo demás es pura desviación.
* Tener como animal de compañía un gato. El gato, en sí, no pasa de ser un perro amariconado. Eso de lamerse todo el puto día y no querer bañarse es muy sospechoso. Además el gato hace "pipí" y "popó", y luego lo esconde debajo de la tierra (es como lo de bajar la tapa del váter). El animal de compañía del hombre es el perro: arrambla con todo, mea y caga en cualquier parte, bebe agua del retrete y obedece a base de patadas. ¡Tener un gato en casa es cosa de maricas!
* Salir a bailar. ¿Qué mierda es éso? El hombre sale para beber, para hacer el burro, para ligar con lulitos ... el hombre que sale "a bailar" no es hombre. Como mucho, uno puede dar unos pasos en la pista de baile, con la clara intención de aproximarse a la teta que le llama la atención. El hombre que sale a bailar es despreciable y arrastrado.
*Tomar cosas con nombres exóticos: "sex on the beach", "dry Martini", "bloody Mary"... todo mariconadas. El hombre no tiene caprichitos; tragar lo que todo el mundo conoce: vodka, whisky, tequila, cerveza... mucha cerveza. Los detalles en el vaso del hombre son limón, hielo o palito, según la bebida. La pajita y la sombrilla dan que pensar. Son cosa de moñas.
* Pedir caipiriña con sacarina. ¿Tú pides caipiriña con sacarina? ¿en serio? ¿estás de régimen o qué cojones te pasa? ¿bebes o no bebes? La caipiriña es lo siguiente: limón, hielo, AZÚCAR y vodka. Si quieres pedir una cosa distinta, tienes que decir: "hoy voy a pedir una bebida de marica; dame un vaso con limón, vodka, hielo y sacarina".
* Fijarse en cómo visten los demás. ¿vos sos de esos que se dan cuenta de que tu amigo lleva la misma camisa que ayer? ¡Maricón! ¿Cuál es la diferencia entre salir a tomar unas cervezas con una camiseta de propaganda y salir con un polo Lacoste? ¡Ninguna! Si tu amigo va haciendo el ridículo, peor para él y mejor para vos (más tetas te tocan). Si te fijas en si la ropa que llevan tus colegas combina, seguro que eres de esos a los que les gusta dormir mordiendo la almohada.
Es todo
lunes 5 de enero de 2009
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